Proyecto de la Dirección de Bienestar Estudiantil de la U. E. San Luis Gonzaga de Quito, para el acompañamiento de los estudiantes y sus familias.
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Horario de atención de profesores 2012

HORARIO-ATENCION

Nuestra Experiencia en Ejercicios Espirituales

Por Daniela Valencia y Marcela Navarrete (sextos cursos)

“Estaba muerto y me reviviste, estaba perdido y tú me hallaste”

Todo estudiante de primero a quinto sueña llegar a sexto solo para graduarse; el de sexto ve como sueño el hacerlo, pero el objetivo de haber llegado al año final no es el incorporarse como bachiller (bueno también) sino encontrarnos con nosotros mismos y nuestros sueños. Al paso de los años hemos visto a muchos irse, a muchos regresar y a varios olvidar; pero nunca sentimos el soñar tan de cerca…

Muchos nos han contado un poco de su experiencia en ejercicios espirituales, pero cada uno vive estos de diferente manera, al final la parte más importante del retiro comienza cuando este se termina, pues solo cuando regresamos a nuestra vida cotidiana es cuando se espera ver la diferencia, el modo en el que esta experiencia ha cambiado nuestra vida, nuestra forma de percibir y sobre todo SENTIR el mundo…

Los ejercicios espirituales, son mucho más que una práctica de San Ignacio de Loyola para entrar en contacto con Dios, es un reencuentro no solo con Él sino con cada uno, de afianzar respuestas que algún día se tuvieron pero que por los años y la rudeza se fueron olvidando, es el soñar que todo vuelve solo para ti.

Es difícil poder explicar cómo nos sentimos ahora, ya que no solo la paz y la alegría inundan nuestra vida, saber que existe alguien que a pesar de conocer nuestros errores, pecados, sueños, nos sigue apoyando y sobre todo amando, nos ayuda a cambiar, a ser mejor por Él , para que Él siga conmigo, para que nunca nos deje. Saber que a pesar de que día a día mis faltas lo lastiman, lo hieren, Él sigue apoyándome pues es genial, en ejercicios pudimos sentir la presencia de Dios como nunca y verdaderamente llenó ese vacío que nadie había podido, un vacío que estaba consumiéndonos e impedía disfrutar de nuestras vida.

A cada instante de los ejercicios, con cada paso que dábamos nuestra fe se restablecía y crecía, con cada oración nos acercábamos más a Dios y a nuestros amigos, ahora estamos totalmente vinculados, ahora somos una familia que espera que todos nos superemos y seamos felices, finalmente nuestras vidas son nuestras, nos hemos liberado de rencores y malos pensamientos, Dios nos regala un nuevo día y lo que esperamos es aprovecharlo al máximo vivirlo plenamente, SENTIRLO, ahora estamos completamente seguros de que Dios está con nosotros y eso nos basta, ahora puedo responder a tu llamada a la que todos decimos: “Ahora sí, Señor, y como tú quieras”.

¿A dónde iré lejos de tu aliento, a dónde escaparé de tu mirada? Si escalo el cielo allí estás Tú, si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. (Salmo 138)

EJERCICIOS ESPIRITUALES, GUÍA FUNDAMENTAL EN NUESTRAS VIDAS

Por: Coralía Córdova (6"B")
Presidenta del Consejo Estudiantil


“Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a Alguien que me quisiera, prescindiendo de que cambiara o dejara de cambiar”

Ejercicios Espirituales, una experiencia inolvidable y difícil de describir en unas cuantas palabras. Tiempo de total entrega, favorecido por medio de varias herramientas como el silencio, una biblia, nuestras oraciones y voluntad, que permiten hacer de estos cuatro días los mejores de tu vida. Algo que debemos rescatar de esta vivencia es el acompañamiento de nuestros guías, quienes nos dieron las pautas para que cada uno de nosotros podamos seguir el camino de la espiritualidad, además estuvieron al pendiente y junto a nosotros, durante este tiempo.
Los ejercicios espirituales, son mucho más que un encuentro personal con Dios, es un momento para responder aquellas preguntas que algún día se nos plantearon, para darnos cuenta el camino que estamos siguiendo y determinar decisiones para nuestras vidas.

Como mencioné anteriormente es difícil describir cómo me siento ahora, después de esta grandiosa experiencia, puesto que te desprendes de todo aquello que no te permitía estar tranquilo, y alcanzar la felicidad, la paz inunda mi corazón y la felicidad está presente en cada momento. A pesar de haber regresado a la rutina, a los días con ciertas complicaciones, disgustos, preocupaciones, etc. El saber que existe alguien que a pesar de conocer nuestros pecados, nos ama sin medida, nos protege, guía y nunca nos abandona; me permite luchar y me da la fuerza para ser mejor persona.

Mientras escuchaba las palabras de nuestros acompañantes, mi mente y alma se llenaba de algo nuevo, en cada oración, en cada minuto que viví mi fe aumentaba, me acercaba más a Dios y me di cuenta de que lo único que mueve al mundo es el amor. Cada instante en ejercicios permitió que nos uniéramos más entre compañeros, ahora todos formamos parte de un mismo rompecabezas, el mismo que no podrá completarse si uno falta. Finalmente me he liberado de rencores y malos sentimientos, cada día es una nueva oportunidad para hacer las cosas de mejor manera y hay que aprovecharlo al máximo, cada paso que doy es un paso firme y estoy dispuesta a cumplir con lo que Dios me ha pedido.

Experiencia de acompañamiento

Campamento de Quinto curso - Cotopaxi, 2010
Ahora que llevo mis primeros días fuera del Colegio, con seguridad, serenidad y agradecimiento, puedo decir que el acompañamiento que nos ofrecen es lo mejor y la más adecuada manera de proceder con un estudiante durante su formación.

De mi propia experiencia, el acompañamiento, -palabra que al principio no entendía y hasta incluso me generaba recelo-, siempre se ha llevado con una confianza tremenda, la cual no se ofrece en cualquier otro colegio. Yo mismo, al haber estado en muchas instituciones de diferentes ciudades en el Ecuador por el trabajo de mi padre, y al haber ingresado recién para quinto curso al Gonzaga, experimenté con agrado desde un principio la tranquilidad del Colegio y, obviamente con ello, la tranquilidad con la cual se maneja todo en él, resaltando sobre todo las relaciones entre estudiantes y las relaciones de los profesores con nosotros, sus estudiantes. De ellas, las que mejor se llevan y las que más nos ayudan sin duda son las de acompañamiento, que se puede dar ya sea por iniciativa tanto del acompañante o del estudiante, pues en verdad, de estas conversaciones se obtienen grandes lecciones de vida a través de una experiencia compartida.

Aún recuerdo cuando en uno de mis primeros días de quinto curso, tuve la primera de mis conversaciones de acompañamiento. Fue muy paradójico que de un chiste hecho en clases (que, debo admitir, tenía de fondo su verdad) haya empezado esto del acompañamiento.

Realmente, hasta ese entonces, no sabía ni qué era ni para qué me iba a servir; después de esa conversación me di cuenta que existen muchas cosas que todos tenemos dentro y que por temor a tenerlas presentes nosotros mismos nunca las sacamos al aire, no profundizamos en ellas, no las “procesamos”. Esa conversación fue la oportunidad de hacerlo, de recibir la guía adecuada para aclarar mis ideas.

Desde ese momento supe, y eso hoy quisiera transmitir a quienes lean esta pequeña nota, que no teman a su verdad y mucho peor no la oscurezcan. Sacarla de uno mismo, aclararla, discernirla y aprender de ella es posible. Para ayudar en todo este proceso están los acompañantes de nuestro colegio, quienes en mi experiencia siempre han sabido cómo ayudarme y por dónde orientarme. Personalmente creo que lo mejor de todo es la capacidad de seguridad que te brindan, la manera tan sutil de hacerte sentir muy orgulloso de tus acciones o la manera en cómo te pueden ayudar a mejorar y cambiar respecto a lo que estás haciendo con tu vida; por supuesto, buscando siempre lo mejor para nosotros y sin obligarte a seguir con un esquema prestablecido: con total libertad.

Para finalizar quiero agradecer a mi Colegio por estos, los dos mejores años de mi vida, y por todo aquello que me brindó incondicionalmente y que me ha servido para crecer como persona ética, moral e intelectual.

“Ser más para servir mejor”.

JuAnK..!!

Acompañar en estos tiempos...

Campamento de Quinto curso, Cotopaxi 2010
Ya las cosas ahora no son como eran antes... ¡y menos mal!

Unos con asombro y otros casi con temblor, pero todos notamos que estamos en un cambio de épocas: lo que hasta hace poco se constituía en "la" manera de hacer y que daba resultados previsibles y generalmente positivos, pues con humildad ahora se acepta que "no siempre funciona".

Costumbres, medios, paradigmas, lenguajes... todo cambia y cada vez a un ritmo más vertiginoso. Y en medio de tanto cambio la necesidad de continuar "construyéndonos como personas", hombres y mujeres, permanece intacta, quizá incluso ahora es más apremiante que antes.

Por eso hoy día queremos presentar esta sencilla iniciativa que pretende acompañar esa construcción; compartirla.

Este blog del Colegio Gonzaga denominado Proyecto Arrupe quiere ser un espacio comunitario de exposición de ideas sobre los temas que de alguna manera nos interesan a todos como miembros de la Comunidad Educativa: educación, juventud, comportamiento, TICs, etc. Es un aporte modesto al que están invitados todos y todas desde hoy.

Bienvenidos y avancemos porque el ideal es alto: queremos "ser más para servir mejor".

Francisco Javier Robalino
Director de Bienestar Estudiantil