Proyecto de la Dirección de Bienestar Estudiantil de la U. E. San Luis Gonzaga de Quito, para el acompañamiento de los estudiantes y sus familias.
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Infracciones estudiantiles

Querida comunidad educativa, estas son las faltas que están tipificadas en el Reglamento de la Ley Orgánica de Educación Intercultural y en base de ellas calificaremos el comportamiento de los estudiantes a partir de este año lectivo 2012-2013.
Infracciones estudiantiles LOEI

El difícil arte de poner límites a los adolescentes



Sor Juana Inés decía que el amor es como la sal: dañan su sobra y su falta. Lo mismo podríamos decir con respecto a los límites para los adolescentes, ya que la clave está en no abusar de los mismos pero tampoco desestimarlos. En esta nota, pautas para manejarse en esta complicada etapa de la vida.

A menudo, los padres encuentran muy difícil ocuparse de la transición de sus hijos hacia la edad adulta, por lo que este período puede ser realmente muy complicado para toda la familia. No es fácil saber en que momentos los hijos adolescentes actúan de manera irresponsable por su propia inocencia o por valores mal asimilados, pero lo cierto es que, a esa altura de sus vidas, los padres no pueden ser más que un guía, ya que existen barreras que no podrán ser más cruzadas.

Los chicos y chicas han llegado a una etapa de sus vidas en donde saben que ya es su propia responsabilidad encontrar esas barreras, que separan el bien del mal, la madurez de la irresponsabilidad, el compromiso de la ausencia. Sin embargo, sí existe una barrera en la que ellos no tienen injerencia, y que debe ser absolutamente formulada y puesta en práctica por los padres. Ésa barrera es la que define los derechos de los padres, y, por más independientes que sean, los adolescentes deben aprender a no cruzarla.
En sus ansias por demostrar y ejercer su independencia, muchos adolescentes parecen a menudo "olvidar su lugar". La mayoría de las veces, esta es su respuesta al hecho de que su rol ya no es el mismo, incluso en la relación con sus padres: hagámosle frente, la mayoría de los jóvenes se acerca a la independencia con la misma gracia de un perrito Gran Danés, y puede ser bueno recordar que nosotros también luchamos para encontrar nuestro propio espacio adulto.
La búsqueda de este nuevo y necesario rol, en donde el chico ya no es más un niño pero tampoco un adulto, es muy dificultosa para el joven, que muchas veces se maneja de una manera torpe pero si maldad, sobre todo por que no sabe como contar con la necesaria ayuda de la otra parte, sus padres. La cosa más importante que los padres deben recordar es que esta es solo una etapa, así como las rabietas, los caprichos, o las necedades que tenía de niño.
La razón por la que éste momento es más dificultoso, es porque también está en juego el control y la autoridad. Pero así como el padre debe aprender a abandonar cierta indiscutida potestad (incluso en el plano verbal), el niño debe aprender a beneficiarse de estos cambios sin abusar de los mismos. Lo que se espera, en definitiva, es que esta batalla emocional de voluntades se acabe de una forma sana y natural, en la que ambos sepan reconocer sus espacios.
Cuando los adolescentes demuestran su independencia con insolencia y carencia de consideración hacia los otros miembros de la familia, ésta actitud no puede obviarse y dejar ser ignorada. La insolencia y falta de respeto no es un signo de independencia, sino del hecho de que se está teniendo un comportamiento inmaduro, que provoca que los padres todavía deban hacerse cargo de modificar.
Estos jóvenes no han aprendido el sutil y delicado arte de la autoridad con diplomacia, y, sin ningún temor a equivocarnos, esto debe ser rectificado por sus padres. Fabricar excusas para desestimar su mal comportamiento, no es la mejor manera de ayudarles a encontrar su lugar. Los padres deben tratar a sus adolescentes mayores con la misma sinceridad que lo harían con cualquier adulto que se enfrenta de una manera inadecuada. Si su hijo o hija no aprende los límites que son inaceptables para usted, seguramente los aprenderán, de forma mucho más dura, por la propia sociedad.
El punto más duro para controlar por parte de los padres, puede ser su error a sumirse en una discusión verbal de par-a-par con sus hijos adultos. Como adultos con experiencia, los padres deben intentar siempre ser la voz de la razón. Ponerse en un nivel simétrico para conversar, no es nada apropiado, aunque si lo es el hecho de modificar viejos esquemas, y poder escuchar más abiertamente a sus hijos, como personas adultas que ya son. Sin embargo, cuando las conversaciones comienzan a ser ríspidas, los padres deben insistir en hacer prevalecer su experiencia y lógica, así como tener la madurez suficiente como para dejar pasar ciertos pequeños puntos. Pero sin importar cuan insistentes sean su hijo o hija, no se permita que sobrepasen su autoridad y sentido común.
Lo ideal, es intentar mantener un tono razonable y respetuoso desde ambas partes. Si sus esfuerzos fallan, simplemente rechace engancharse en la discusión. Puede tomarles tiempo, pero entenderán que usted no hará caso a sus opiniones y evitará entrar en una conversación improductiva que puede conducir a una o ambas partes a ofender al otro, y sabrán que, sin dialogo, tendrán menos posibilidades de lograr ciertos beneficios por parte suya.
Algunas reglas de la casa, tales como los horarios de llegada y de irse a acostar, deberán ser modificados a medida que nuestros hijos crezcan. Una vez que alcancen su adolescencia mayor, podrán sentir que no todas las reglas de la casa seguirán siendo aplicadas para ellos. Pero, igualmente, se debe tener cuidado de mantener el control de las rutinas del hogar, con respecto a las personas que entran en la casa, los huéspedes que podrán (o no) alojarse temporalmente, o el tipo de actividades que allí se desarrollará. Lo importante será ser medido y razonable en los nuevos permisos y obligaciones que se fijarán. Después de todo, el hogar continúa siendo su hogar. Pero asegúrese de que sus normas sean verdaderamente razonables.
Por ejemplo, si su hijo o hija le pide cambios en los horarios de regreso al hogar, debe sentarse con tranquilidad y, luego de conversar con ellos, llegar a la conclusión de que eso puede ser lo mejor tanto para ellos como para usted, en esta etapa. Si, en cambio, ellos llegan aún más tarde del nuevo horario convenido, tendrá todo el derecho de sentir que aún no han madurado y deberán esperar para revalidar los antiguos permisos. Las fallas intencionales de los jóvenes en adherir a las nuevas reglas establecidas para su vida en la casa, se deben resolver con la disminución o supresión de los beneficios otorgados. Pero el elemento dominante en esta situación, será, por parte de ambas partes, manejarse de forma razonable.
 Es muy importante recordar que durante esta transición también se podrá comenzar a construir la relación que se mantendrá con su hijo durante todo el futuro. Permitir que los incidentes se extiendan pueden crear tensiones cada vez más difíciles de superar, que podrán afectar las relaciones futuras. A veces, la decisión más sabia es saber guardar distancia durante algún tiempo, hasta que puedan prevalecer las cabezas más frescas y el sentido común, desde ambas partes. En el futuro, los actuales ajustes de ensayo y error se convertirán apenas otra anécdota para el recuerdo. Las relaciones cambian todo el tiempo. Pero no es el cambio lo que define el resultado, sino cómo manejamos ese cambio.
Tomado de la página En plenitud.com, para jóvenes de cualquier edad [ingreso el 23 de febrero de 2012]

Ustedes eligen

Quito, 21 de noviembre de 2011
Querida Comunidad Gonzaga:

Hemos escuchado hoy, de parte de sus compañeros de octavo de básica, una breve reseña de lo que significa para nosotros la vida de Estanislao de Kostka, santo jesuita polaco: un joven de temple, decidido a forjar su destino, autónomo, bondadoso y jovial… poseedor de un carácter excepcional.

Pero no es de estas virtudes de las que he venido a hablarles en esta mañana. Al contrario, hoy quiero compartir con ustedes una reflexión en torno a todo aquello que es lo opuesto: a la pasividad, al gusto por el descanso, al pensar en mí antes que en los demás, al evitar la fatiga, cumplir hasta donde buenamente se pueda, vivir el hoy sin preocuparse por el mañana, disfrutar sin responsabilidad y saberse por encima de las reglas… algo así como la tan famosa frase suajili que ubicara la prestigiosa Disney en boca de un jabalí y un suricata, “hakuna matata”.

Y es que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ha alcanzado los estándares más altos conocidos nunca antes; cuando según la publicidad es posible reducir de peso sin esfuerzos, dietas ni ejercicios; cuando la televisión por cable nos permite cuatrocientos canales y el Internet cuenta quizá con trescientos cincuenta millones de páginas web de todo tipo, creo que es importante seguir las tendencias de buena parte (creo) de los siete mil millones de habitantes que tiene el mundo, ¿por qué no?

¿Para qué levantarse temprano y ser cuidadosos en el vestir un uniforme?, ¿para qué tener un lenguaje y comportamiento moral de máximos si la mayoría de la población no los tienen?, ¿por qué estresarse con obligaciones y no dejarse guiar simple y llanamente por el placer como norma de vida?, ¿por qué tenerle miedo a que el resto nos llamen mediocres cuando en realidad eso es precisamente lo que queremos ser?

No sé qué es lo que piensen ustedes, queridos amigas y amigos, pero quizá es el momento de sincerarnos y aceptar que cuando faltamos a la verdad (valga decir, cuando no la contamos siquiera completa) nos convertimos en mentirosos; o cuando es más fácil obtener algo simplemente tomándolo a expensas del otro, nos convertimos en ladrones… ¿Para qué llamarnos estudiantes si posiblemente el acto de “estudiar” pudiera ser mas bien una actividad marginal en nuestras vidas? Quizá podríamos llamarnos cibernautas, conformistas o algún otro título que sea agradable para el oído y hasta a lo mejor sea un excelente ejercicio de sinceridad epocal.

¿Qué lograremos con ello?

Sin duda alguna, una sociedad más tolerante en la cual ya no existan personas que nos intranquilicen con “sendas habladas” en torno a la responsabilidad y al sacrificio. Y aunque no logremos un título de bachiller, mucho menos uno universitario, pues para ambos es más importante estudiar que pasar de fiesta en fiesta y subir las fotos inmediatamente en Facebook, quizá logremos la simpatía necesaria para caerle bien a todo el mundo, aprender algunos trucos de malabarismo y con ellos conocer el planeta como mochileros.

Quién sabe, incluso logremos una fortuna amasada ilegalmente a costa del perjuicio de muchos, un elegante automóvil y una casa grande para la familia, con cimientos en la incertidumbre.

Seguro que bajaremos el nivel de estrés aunque subiremos el de colesterol debido a una vida sedentaria (sin esfuerzo físico) y de gula (que disfruta mucho el placer de alimentarse)… y si de algo hay que morirse, pues no existe una verdad tan certera como la muerte que a todos nos visitará tarde o temprano, bien podría ser en un incidente en el que el alcohol sea la causa, pues las estadísticas indican que el riesgo de sufrir muertes por accidentes se triplica a causa del licor.

Ahora que estamos a las puertas de los exámenes, seamos sinceros con nosotros mismos y con nuestros seres más cercanos y propongámonos decir la verdad en torno a si preferimos estudiar o pasar solamente unos momentos agradables con los amigos; si prepararnos para el presente, para el futuro y para la comunidad o simplemente estar al último grito de la moda; si ser solidarios con los pobres o tener la mayor cantidad de comentarios y me gusta en las redes sociales…

Si vivir en medio del esfuerzo asumido para ser mejores llevando la alegría de una vida sin excesos, o hacerlo como un suricata o un jabalí.

Y con esa sinceridad, decidamos libremente nuestras opciones personales sin trampas, sin engaños; al menos con coherencia y valentía.

La Unidad Educativa Gonzaga ya ha hecho su elección y no la cambiamos desde hace algo más de medio siglo, por responsabilidad con Dios, con la Patria y con sus familias.

Y ustedes, ¿ya la han hecho? Demuéstrenlo con sus actos y sean capaces de afrontarla, cualesquiera que sean sus consecuencias.

Muchas gracias.
Por: Francisco Javier Robalino
Director de Bienestar Estudiantil

¡Vamos por ti, Haití!



Luego del Campamento Nacional, en el que como gonzagas, y por tanto estudiantes ignacianos, nos comprometimos para participar de la campaña latinoamericana Ignacianos por Haití, iniciamos un proceso en dos fases. La primera y más importante, de conformación de un equipo coordinador que se empape de la problemática de nuestros hermanos haitianos, establezca un plan de acción interno y externo y lo comunique positivamente  a toda la Unidad Educativa; y la segunda, la etapa de recolección de dinero.

Actualmente estamos en la primera fase que la iniciamos el lunes 10 de octubre con nuestro acto cívico, la realización de un mural en contra de la violencia que pretende concienciar en torno al tema de la indiferencia como una de sus formas más crueles,  la invitación a poner nuestras manos en una tela como símbolo de solidaridad con el pueblo de Haití y la comunicación paralelo por paralelo, de estudiantes a estudiantes, desde primero de básica hasta tercero de bachillerato.

Simultáneamente, el inicio de contactos con otras instituciones como la Escuela de Ciudadanía del Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes (SJRM) y en estos próximos días con otras que esperamos también se solidaricen con la campaña: Asia-Gonzaga, CVX-Ecuador, Fe y Alegría Ecuador… Creemos que la solidaridad no tiene límites para quienes compartimos la espiritualidad ignaciana, y que unidos somos más.

Dentro de un par de semanas, en cuanto todos seamos más conscientes de la real situación de Haití y de los objetivos de la campaña, iremos a las actividades de generación de recursos económicos. Campeonatos, desfile de modas, música, alcancías… son solo algunas de las iniciativas en las que participaremos “para servir mejor”.

Clubes Gonzaga: una forma de ser más y servir mejor

Queridos y queridas estudiantes:

Con el mes de octubre llega la ocasión para continuar desarrollando otras destrezas que sobrepasan el ámbito de lo cognitivo, otras dimensiones que también hacen parte de la formación integral que brinda el Gonzaga.

Queremos invitarles para que se inscriban en los clubes y selecciones que se desarrollarán por las tardes (13:55 - 15:30) , según la información que se detalla más adelante.

Se trabajará durante 7 meses, desde octubre hasta mayo sin incluir diciembre. Cada grupo con un educador ignaciano encargado y un estudiante coordinador o capitán. El costo por participación es de $8 mensuales que se cargará a la pensión. Habrá los mismos recorridos de buses a las 15:45 para que los acerquen a otros lugares en los que puedan tomar transporte público (La Villaflora en el sur, o Conocoto y El Colibrí en Los Chillos).

Este viernes deberán acercarse a sus dirigentes e inscribirse en las diversas disciplinas, y desde el martes próximo tendrán ya las prácticas según horario (a excepción de la selección de básquet cuya primera reunión será el jueves y no el lunes).

Cualquier información se las daremos en la Dirección de Bienestar Estudiantil desde el lunes a primera hora.


Clubes/sel
Edad
Lun
Mar
Mié
Jue
Vie
Encargado
Sel. Fútbol
var. sub 16


X

X
Nixon Morocho
Sel. Fútbol
var. sub 18

X

X

Nixon Morocho
Club Fútbol
var. sub 13

X

X

Iván Leiva
Club Fútbol
var. sub 14


X

X
Iván Leiva
Club Fútbol
muj. abierto


X
X

Marta Cánnepa
Sel. Básquet
var. sub 18
X


X

Rolando Cando
Sel. Básquet
muj. sub 18


X

X
Robinson Aguilar
Club Básquet
var. sub 16




X
Rolando Cando
Club Básquet
muj. abierto

X

X

Robinson Aguilar
Club Tae Kwon Do
abierto

X
X


Ana Lucía Falconí
Club Tenis de mesa
abierto

X
X


Geovanny Coello
Club Cine
abierto



X
X
Luis González
Club Periodismo
abierto




X
Andrea Gordón
Club Teatro
abierto

X

X

Andrés Estrella
Club Música
abierto

X



Antonio Godoy

Una mejor evaluación de la conducta de nuestros estudiantes


Propuesta de disciplina 20110829

Pasantías especialización

El siguiente documento está preparado por el Departamento de Psicología del Colegio para ayudarles a los y las estudiantes de quinto curso en las pasantías que deben realizar durante sus vacaciones anuales.
Pasantías

Nuestra realidad latinoamericana con nuevos ojos

El siguiente es el discurso de un joven colombiano descendiente de japoneses que fue premiado por la JCI (Cámara Junior de Colombia) por destacarse en el campo del servicio social en el 2010.  Este joven vive en "Ciudad Bolívar", que es el sector más pobre y un gran suburbio al sur de Bogotá. Él se refiere a la gran riqueza de Colombia, y recalca que la pobreza de Colombia es una POBREZA MENTAL y no material.  Creo que el mensaje de este video puede aplicarse a nuestro país, a nuetras familias, a nuestras vidas, a nuestro proceso educativo.

Una Visión de Colombia - perspectiva de Japón from Turismo con proposito on Vimeo.

Navidad en el Gonzaga

Para nosotros, estudiantes, educadores ignacianos y padres de familia, la Navidad es un tiempo de reflexión que nos lleva al compromiso de compartir humanidad y a través de ella construir comunidad de acuerdo a los valores del Evangelio.

Tomando en cuenta el pensamiento ignaciano de "poner el amor más en obras que en palabras", gracias a la generosidad de todos, esta Navidad hemos podido acercarnos más a la comunidad:
  • Primer curso: Escuela Nicolás Aguilera (juguetes, caramelos y convivencia),
  • Segundo curso: Escuela Rotary Club de Fe y Alegría (juguetes y caramelos) y adultos mayores de La Armenia (canastas de víveres).
  • Tercer curso: Escuela Afraser de Fe y Alegría (caramelos y juguetes) y adultos mayores de La Armenia (bufandas y caramelos).
  • Cuarto curso: Escuela fiscal mixta Juan Genaro Jaramillo (caramelos y juguetes) y agasajos en los centros "San Juan de Dios" y "Copitos de nieve".
  • Quinto curso: Escuela Fe y Alegría de Puembo (caramelos y juguetes) e Instituto Fiscal Experimental de Educación Integrada "José Martí" para niños con capacidades diferentes (caramelos).
  • Sexto curso: Escuela Fabián Jaramillo (juguetes y caramelos) y Escuela Alejandro Coello (caramelos y juguetes).
A continuación encontrarán algunas secuencias fotográficas de aquello que hemos vivido en estos días.






¡Muy feliz Navidad!