Proyecto de la Dirección de Bienestar Estudiantil de la U. E. San Luis Gonzaga de Quito, para el acompañamiento de los estudiantes y sus familias.
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El arte de hablar con tus hijos

Adaptado del site: http://www.enplenitud.com/el-arte-de-hablar-con-tus-hijos.html 

¿Tiemblas ante la idea de hablar con tus hijos? ¿Crees que no eres capaz de tener una charla interesante con ellos? Es tiempo de que te pongas a estudiar el arte de hacer que tus hijos conversen contigo.

¿Cómo lograr que tus hijos te hablen?

Ser padres no es fácil. Algunos días, el simple hecho de tener a toda la familia reunida, al mismo tiempo y en el mismo lugar, te podría parecer como un “sueño imposible”. Entre las actividades extracurriculares, los deportes, el trabajo, los recados y los viajes, no es de sorprender que casi la mitad de los padres, en una reciente encuesta, declararan sentir una distancia creciente entre ellos y sus hijos.

Los chicos de hoy tienen más cosas que enfrentar que las que tenían los chicos de hace veinte años. Drogas, violencia, metamensajes en la publicidad, presión social, y agendas inamovibles, entre otros, son los encargados de poner un peso extra sobre sus espaldas.

De modo que, en medio de todo este caos, ¿cómo encuentras tiempo para hablar con ellos? Y lo más importante, ¿cómo haces para que ellos te hablen a ti?

Ideas de comunicación para hablar con tus hijos

Estas son algunas ideas que pueden serte útiles:
  • Coman todos juntos (como una verdadera familia de otras épocas) al menos tres veces por semana. Las conversaciones fluyen con mayor facilidad alrededor de la mesa. Si en un principio encuentras dificultades para iniciar la conversación, piensa en algunos disparadores antes de cada comida. Planifica unas vacaciones familiares, dejando que cada uno diga dónde quisiera ir y qué quisiera hacer. Hablen sobre hechos de actualidad, sobre las últimas películas o acerca de los eventos especiales que se aproximen. Formúlales preguntas de final abierto, de modo que se vean obligados a contestar con algo más que un sí o un no.
  • Desconecta el mundo exterior. Establece un “tiempo familiar” cada noche y haz que todos apaguen sus teléfonos celulares, computadores y televisores. Deja saber a tus amigos y familiares que no estarán disponibles durante ese tiempo, y no hagas concesiones. Puede que tus hijos, sobre todo si son adolescentes, se rían de esta práctica, pero en el fondo, seguramente, la disfrutarán. Utilicen este tiempo para reconectarse unos con otros. Jueguen a un entretenimiento de mesa, lean en voz alta en turnos rotativos, canten, bailen, etcétera; sea lo que sea, háganlo juntos.
  • Al menos una vez por semana, preparen la comida todos juntos. Incluso tu hijo más joven puede hacer algo para ayudar. Si tu cocina es demasiado chica para todos, realiza un programa asignando tareas correlativas para cada una de las partes de la preparación de la comida. Durante estas actividades, tu familia estrechará sus vínculos e incluso podrían ser los niños quienes, naturalmente, comiencen a proponer temas de conversación. Y, si no es así, siempre podrás poner a rodar el balón contando las historias de las actividades que realizabas con tus padres –sus abuelos-.
  • Haz que tus chicos se sientan seguros al hablar contigo. Déjales saber que no te enojarás ni los regañarás si te cuentan sobre lo que está sucediendo. Si te dicen algún “trascendido”, entonces déjalo de ese modo (excepto en emergencias y en situaciones peligrosas).
  • Escucha lo que tienen para decir. Si estás trabajando, o haciendo algo más cuando los chicos comienzan a hablarte, entonces podrían darse por vencidos al ver que tu atención está puesta en otro lado. Dale a tus hijos la misma cortesía que les darías a tus amigos o allegados. Siempre que te estén hablando, ofréceles el 100% de tu atención.
  • Utiliza las técnicas de recepción activas. Asegúrate de comprender lo que tu hijo te está diciendo. Repite lo que te ha dicho y formula preguntas.
  • Establece un tiempo para pasar con cada uno de los chicos. Puedes pedirles que te acompañen a hacer las compras o que te hagan compañía mientras te encuentras limpiando; siempre de a uno y por separados. Hazles saber que valoras lo especial de sus compañías.
  • Sé paciente. No esperes una familia perfecta. Nadie te está juzgando. Recuerda que las familias perfectas no existen.
Blanca nieves y los siete enanitos.
Abril, 2012


Manresa: una invitación

Dios es nuestra felicidad verdadera, busquémoslo.

Buenos días comunidad Gonzaga. Verdaderamente todos necesitamos de la presencia de Dios para ser felices y disfrutar la vida plenamente. En los ejercicios espirituales vividos hace poco, los alumnos de sexto curso pudimos sentir a Dios y llegamos a la conclusión de que lo más hermoso y sencillo es estar junto a Él, vivir con Él y compartirlo con los demás.

Ahora queremos compartir ese mensaje con ustedes: nuestros amigos, maestros y compañeros, para que también como nosotros, sientan ese amor infinito que Dios nos regala.

Les invitamos a participar de unos breves momentos de oración que realizaremos todos los días a las 07:15 para comenzar nuestro día llenos del amor de nuestro Padre que nos da fuerza,alegría y compromiso para seguir. A este espacio de oración lo hemos llamado “MANRESA” por ser el nombre de la cueva donde San Ignacio encontró al Señor.

Vengan y compartamos como comunidad unos pocos minutos al comenzar el día, unidos al Padre que nos regala toda la vida. Les esperamos a todos en la capilla del colegio a las 7:15.

Nuestra Experiencia en Ejercicios Espirituales

Por Daniela Valencia y Marcela Navarrete (sextos cursos)

“Estaba muerto y me reviviste, estaba perdido y tú me hallaste”

Todo estudiante de primero a quinto sueña llegar a sexto solo para graduarse; el de sexto ve como sueño el hacerlo, pero el objetivo de haber llegado al año final no es el incorporarse como bachiller (bueno también) sino encontrarnos con nosotros mismos y nuestros sueños. Al paso de los años hemos visto a muchos irse, a muchos regresar y a varios olvidar; pero nunca sentimos el soñar tan de cerca…

Muchos nos han contado un poco de su experiencia en ejercicios espirituales, pero cada uno vive estos de diferente manera, al final la parte más importante del retiro comienza cuando este se termina, pues solo cuando regresamos a nuestra vida cotidiana es cuando se espera ver la diferencia, el modo en el que esta experiencia ha cambiado nuestra vida, nuestra forma de percibir y sobre todo SENTIR el mundo…

Los ejercicios espirituales, son mucho más que una práctica de San Ignacio de Loyola para entrar en contacto con Dios, es un reencuentro no solo con Él sino con cada uno, de afianzar respuestas que algún día se tuvieron pero que por los años y la rudeza se fueron olvidando, es el soñar que todo vuelve solo para ti.

Es difícil poder explicar cómo nos sentimos ahora, ya que no solo la paz y la alegría inundan nuestra vida, saber que existe alguien que a pesar de conocer nuestros errores, pecados, sueños, nos sigue apoyando y sobre todo amando, nos ayuda a cambiar, a ser mejor por Él , para que Él siga conmigo, para que nunca nos deje. Saber que a pesar de que día a día mis faltas lo lastiman, lo hieren, Él sigue apoyándome pues es genial, en ejercicios pudimos sentir la presencia de Dios como nunca y verdaderamente llenó ese vacío que nadie había podido, un vacío que estaba consumiéndonos e impedía disfrutar de nuestras vida.

A cada instante de los ejercicios, con cada paso que dábamos nuestra fe se restablecía y crecía, con cada oración nos acercábamos más a Dios y a nuestros amigos, ahora estamos totalmente vinculados, ahora somos una familia que espera que todos nos superemos y seamos felices, finalmente nuestras vidas son nuestras, nos hemos liberado de rencores y malos pensamientos, Dios nos regala un nuevo día y lo que esperamos es aprovecharlo al máximo vivirlo plenamente, SENTIRLO, ahora estamos completamente seguros de que Dios está con nosotros y eso nos basta, ahora puedo responder a tu llamada a la que todos decimos: “Ahora sí, Señor, y como tú quieras”.

¿A dónde iré lejos de tu aliento, a dónde escaparé de tu mirada? Si escalo el cielo allí estás Tú, si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. (Salmo 138)

EJERCICIOS ESPIRITUALES, GUÍA FUNDAMENTAL EN NUESTRAS VIDAS

Por: Coralía Córdova (6"B")
Presidenta del Consejo Estudiantil


“Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a Alguien que me quisiera, prescindiendo de que cambiara o dejara de cambiar”

Ejercicios Espirituales, una experiencia inolvidable y difícil de describir en unas cuantas palabras. Tiempo de total entrega, favorecido por medio de varias herramientas como el silencio, una biblia, nuestras oraciones y voluntad, que permiten hacer de estos cuatro días los mejores de tu vida. Algo que debemos rescatar de esta vivencia es el acompañamiento de nuestros guías, quienes nos dieron las pautas para que cada uno de nosotros podamos seguir el camino de la espiritualidad, además estuvieron al pendiente y junto a nosotros, durante este tiempo.
Los ejercicios espirituales, son mucho más que un encuentro personal con Dios, es un momento para responder aquellas preguntas que algún día se nos plantearon, para darnos cuenta el camino que estamos siguiendo y determinar decisiones para nuestras vidas.

Como mencioné anteriormente es difícil describir cómo me siento ahora, después de esta grandiosa experiencia, puesto que te desprendes de todo aquello que no te permitía estar tranquilo, y alcanzar la felicidad, la paz inunda mi corazón y la felicidad está presente en cada momento. A pesar de haber regresado a la rutina, a los días con ciertas complicaciones, disgustos, preocupaciones, etc. El saber que existe alguien que a pesar de conocer nuestros pecados, nos ama sin medida, nos protege, guía y nunca nos abandona; me permite luchar y me da la fuerza para ser mejor persona.

Mientras escuchaba las palabras de nuestros acompañantes, mi mente y alma se llenaba de algo nuevo, en cada oración, en cada minuto que viví mi fe aumentaba, me acercaba más a Dios y me di cuenta de que lo único que mueve al mundo es el amor. Cada instante en ejercicios permitió que nos uniéramos más entre compañeros, ahora todos formamos parte de un mismo rompecabezas, el mismo que no podrá completarse si uno falta. Finalmente me he liberado de rencores y malos sentimientos, cada día es una nueva oportunidad para hacer las cosas de mejor manera y hay que aprovecharlo al máximo, cada paso que doy es un paso firme y estoy dispuesta a cumplir con lo que Dios me ha pedido.

Navidad en el Gonzaga

Para nosotros, estudiantes, educadores ignacianos y padres de familia, la Navidad es un tiempo de reflexión que nos lleva al compromiso de compartir humanidad y a través de ella construir comunidad de acuerdo a los valores del Evangelio.

Tomando en cuenta el pensamiento ignaciano de "poner el amor más en obras que en palabras", gracias a la generosidad de todos, esta Navidad hemos podido acercarnos más a la comunidad:
  • Primer curso: Escuela Nicolás Aguilera (juguetes, caramelos y convivencia),
  • Segundo curso: Escuela Rotary Club de Fe y Alegría (juguetes y caramelos) y adultos mayores de La Armenia (canastas de víveres).
  • Tercer curso: Escuela Afraser de Fe y Alegría (caramelos y juguetes) y adultos mayores de La Armenia (bufandas y caramelos).
  • Cuarto curso: Escuela fiscal mixta Juan Genaro Jaramillo (caramelos y juguetes) y agasajos en los centros "San Juan de Dios" y "Copitos de nieve".
  • Quinto curso: Escuela Fe y Alegría de Puembo (caramelos y juguetes) e Instituto Fiscal Experimental de Educación Integrada "José Martí" para niños con capacidades diferentes (caramelos).
  • Sexto curso: Escuela Fabián Jaramillo (juguetes y caramelos) y Escuela Alejandro Coello (caramelos y juguetes).
A continuación encontrarán algunas secuencias fotográficas de aquello que hemos vivido en estos días.






¡Muy feliz Navidad!